Una paciente mujer de 52 a. ingresa a emergencias con dolor torácico súbito, intenso, irradiado a región interescapular, con náuseas y diaforesis. Antecedentes de HTA en irregular tratamiento médico. Signos vitales PA 150/94 mmHg BD y 94/50 mmHg BI, asimetría de pulsos con sospecha de disección aórtica tipo A de Stanford. Ecocardiografía Transtorácica: En la vista eje largo paraesternal, se visualizó una línea longitudinal ecogénica, hiperecoica y delgada en la luz de la aorta ascendente, que aparentemente dividía en dos lúmenes. Con movimiento oscilatorio, que asemejaba un colgajo intimal para disección. Se activó el protocolo quirúrgico de emergencia.
Sin embargo, el ecocardiografista decidió realizar nuevamente un análisis dinámico detallado antes de la derivación. Se observó que la estructura lineal se movía dentro de la aorta en modo sincrónico y en paralelo con la pared posterior de la misma. Con Doppler color, se observó que el flujo no se veía obstruido, ni particionado por la supuesta membrana; el mapa de colores simplemente "ignoraba" la estructura, atravesándola sin generar turbulencia ni gradientes de velocidad. No existía una barrera física, sino de una ilusión sin masa física.
Para confirmar la naturaleza del hallazgo, se rotó el transductor desde
un plano en eje largo paraesternal a un plano eje
corto transversal y la aparente estructura desapareció instantáneamente de la luz del vaso. La paciente tenía una costilla cervical incidental (supernumeraria) que explicaba la diferencia de presión arterial entre ambos miembros. El dolor se atribuyó finalmente a un proceso musculoesquelético. La imagen en la aorta ascendente fue identificada
como una “reverberación” simple causada por la potente reflexión de la pared aórtica anterior proyectada sobre el lumen a una distancia duplicada. Un cuadro clínico sugestivo y una interpretación apresurada de un “artefacto” que simula disección y puede inducir un error diagnóstico catastrófico.
Artefactos: Elementos "falsos" o “ilusión óptica”
generalmente en contexto de pruebas diagnósticas. No es parte del tejido vivo real
que está siendo examinado. Simulan masas, trombos o disecciones que no existen.
En ecocardiografía
Doppler transtorácico es muy importante evitar diagnósticos erróneos
(falsos positivos) y la omisión de diagnósticos correctos (falsos
negativos), complementando siempre el conocimiento de la anatomía y la
hemodinámica. Es fundamental para evitar diagnósticos
erróneos, como confundir una reverberación aórtica con una disección o un
ruido de campo cercano con un trombo apical. También es imprescindible
identificar las características visuales de un artefacto y encontrar una
explicación lógica basada en la física. Son consecuencias físicas predecibles y
no fallos del equipo.
La línea entre una estructura real y un artefacto puede ser la diferencia entre una intervención de emergencia y una simple reevaluación. Para esto resulta crucial comprender los artefactos del ultrasonido ya que es la base de la precisión diagnóstica.
Fuentes de artefactos
Interpretación limitada de la
máquina: Reconocer
qué sucede con el ultrasonido en nuestro cuerpo y cómo la máquina las
interpretar. Significa que el equipo realiza asunciones unidireccionales,
calcula la distancia en base al tiempo y genera imágenes que no son reales
debido a fenómenos como la reflexión, la refracción y la
reverberación.
Falsos positivos por artefactos: Masas falsas por reverberación
(masas falsas en AI); reverberación de pared anterior de aorta (falso desgarro
Ao); artefacto del lóbulo lateral con seudoperforación de cable de marcapaso;
ruido de campo cercano cuando impresiona la presencia de un seudotrombo cerca
del transductor (con aquinesia en región apical)
Falsos negativos: Sombra acústica posterior en
prótesis que no permite evaluar si hay masas/trombos detrás.
Bertrand P y cols. Artefactos en
ecocardiografía convencional. JASE 2016; 29: 381-391










