Hipótesis:
La onda J, resulta de un vórtice de flujo que se desplaza desde el tabique
hasta la válvula aórtica, observado en un ventrículo izquierdo no distensible
tras la contracción auricular, y está estrechamente asociada con la Vp A. Por
lo que , las Vp onda J serían menores o inexistentes en ICFEp y
disfunción diastólica avanzada, quienes frecuentemente presentan una
contribución reducida de la contractilidad auricular al llenado del VI. Estudio
retrospectivo de casos y controles con 496 personas con ecocardiogramas
transtorácicos clínicamente indicados, entre 2018 y 2022, con Fey VI biplanar ≥
50 %. Hubo disfunción diastólica de grado II a III y evidencia de
hospitalización por IC durante el año anterior al ETT. Los controles con
disfunción diastólica de grado I, indeterminada o sin disfunción diastólica y
sin evidencia de hospitalización por IC en el año anterior y posterior al ETT:
Se emparejaron con los casos en cuanto a edad, sexo y año del ETT índice. Un
único revisor midió la presencia de ondas J, su Vp y VTI y duración total mediante espectros Doppler pulsados del
TSVI. Este estudio fue realizado por un único revisor experimentado, quien
desconocía el estado de ICFEp y las variables clínicas.
Comparados
con los controles (N = 256), los casos (N = 234) eran con mayor frecuencia de
raza negra con más comorbilidades, niveles elevados de NT-proBNP, mayor masa
del VI y parámetros diastólicos más anormales. Un total de 74 (15,1%)
presentaron función diastólica indeterminada. Los casos tuvieron mayor
proporción de ondas J ausentes (41,9% frente a 16%; P < .001), sin
diferencias en Vp onda J, VTI y la duración. La ausencia de onda J
se asoció con mayores probabilidades de ICFEp, que persistió a pesar del ajuste
por edad, sexo, raza, Vp A, E/e' promedio, IVAI y PSP y no fue significativa después del ajuste por Vp E. La ausencia de
onda J se mantuvo asociada con ICFEp tras el ajuste por FAu en ECG previo,
edad, sexo y raza, asociación que se mantuvo significativa luego ajuste por Vp A.
En resumen, las Vp de la "onda J" fueron más probables de estar ausentes en individuos con ICFEp, lo que probablemente refleja la disminución de la contractilidad auricular observada en la disfunción diastólica avanzada e ICFEp. Además, la ausencia de la onda J se mantuvo asociada a ICFEp a pesar del ajuste por FA previa y la Vp A. La ausencia de la onda “J” no es una simple curiosidad ecocardiográfica; es un signo funcional con implicancias clínicas que refleja disminución de la contractilidad auricular.
No está claro si la onda J
podría ser útil en reclasificar estadios de disfunción diastólica en aquellos
con función diastólica indeterminada.









